¿Qué es realmente el tiempo?

Una pausa para pensar cuánto de lo que llamamos “tiempo” depende de cómo elegimos vivirlo.

10/25/20252 min leer

El Tiempo: una reflexión desde el camino

Hoy quiero reflexionar sobre el tiempo.
¿Qué es realmente el tiempo?
¿Existe uno solo, universal?
¿Quién decidió la velocidad a la que transcurre?
¿O es, quizás, una invención humana?

El tiempo en movimiento

Como mochilero, he pasado mucho tiempo en movimiento.
En el transcurso de un año gregoriano recorrí más de tres países, más de veinte ciudades y conocí a más de mil personas de distintas partes del mundo.

Y cuando vuelvo a mi lugar de origen, donde me vieron crecer, noto cómo todo ha cambiado: algunos amigos tienen familia, nuevos trabajos, más pelo… o menos. Algunos incluso ya no están.

Entonces me pregunto:
¿El año de quién transcurrió más rápido?

La percepción del tiempo

Cuando vivo mis días con altos niveles de estrés, ansiedad o depresión, el tiempo parece no alcanzar.
En cambio, hay días que parecen eternos.

¿Depende de mi estado mental cómo percibo el tiempo?

El tiempo de antes y el de ahora

Nuestros antepasados cazadores y recolectores despertaban con los primeros rayos del sol. Su jornada consistía en recolectar frutos o cazar algo para comer.
Podían pasar muchas horas desde que despertaban hasta que ingerían alimento.

¿Quién esperó más por su comida: mi antepasado… o yo, esperando el delivery desde la comodidad del sofá?

¿Cuánto tiempo estamos hoy dispuestos a esperar por algo?

Si te interesa ver más al respecto, acá te comparto el video de uno de mis últimos viajes por América!

Los tiempos humanos

Biológicamente, el ser humano moderno no es tan distinto del de hace 5000 años.
Los tiempos humanos siguen siendo los mismos, solo que ahora están preestablecidos en la mente.

El tiempo, al final, es una trampa mental.

Con las revoluciones industriales, nos adaptamos a los ritmos de la tecnología y nos fuimos desconectando de los ritmos naturales, los verdaderamente humanos.

El tiempo como experiencia

Para mí, el tiempo se concibe en la mente.
Transcurre de forma relativa a la
calidad del momento.
Por eso me gusta medir mi tiempo cualitativamente, no cuantitativamente.

A veces me reencuentro con amigos a quienes no veo hace cinco años, y sin embargo, cuando nos vemos, parece que el tiempo no hubiera pasado.

Una pausa para reflexionar

Creo que es necesario tomarse un momento para pensar qué es el tiempo para cada uno.

¿Cuánto tiempo diario te dedicas a vos mism@?
¿Cuánto tiempo le das a alguien más —a tu trabajo, a tus amistades, a un hobby?

¿Trabajás ocho horas para alguien más, pero no podés regalarte una hora al día para vos?

¿Hace cuánto no te tirás a mirar el cielo, respirar, agradecer y olvidarte del tiempo por un rato?

Y la gran pregunta:

¿Cuánto tiempo más vas a vivir?
¿Cuándo vas a cumplir ese sueño?

Hoy, si el delivery tarda más de media hora, nos desesperamos.
Calentamos la comida en el microondas, el agua en una tetera eléctrica.
Y si enviamos un mensaje por WhatsApp y vemos los dos tildes azules sin respuesta inmediata… nos impacientamos.

Nuestros bisabuelos, en cambio, enviaban cartas que podían tardar meses en llegar. Y mientras esperaban, seguían viviendo.